Si nunca te has atrevido a dar el paso, ahora es el momento. Contrariamente a lo que piensas, el surf no es tan complicado. Una vez que hayas adquirido algunas habilidades básicas, puedes empezar a atacar las olas. Y para surfear tu primera ola, recogimos los valiosos consejos de Rob Machado.

Paso 1: Encontrar un instructor

Si planeas pasar unos días en o cerca del océano en agosto, inscríbete en las clases de surf para principiantes. Recibirás información básica sobre la seguridad y las pocas reglas a seguir antes de montar en una tabla por primera vez. Entre otras cosas, se te enseñará a tener cuidado con los demás surfistas, a respetar las prioridades, a llevar bien tu tabla, a volver a la orilla sin invadir a nadie y a no caer de cabeza al agua.

Paso 2: Elija su tabla cuidadosamente

Esto puede parecer obvio para usted, pero elegir una buena tabla es esencial para un buen comienzo. Aún no eres un profesional, así que necesitas un poco de ayuda para empezar. Para los principiantes, lo ideal es una tabla blanda un poco más larga de lo normal. Será más estable y le dolerá menos cuando se caiga. “A menudo la gente se desanima cuando se cae y queda atrapada en la tabla”, explica la leyenda del surf Rob Machado.

También explica que cuanto más larga sea la tabla, mejor. Si no tienes un instructor y no tienes a nadie que te recomiende una tabla para comprar o alquilar, siempre elige una tabla más alta que tú. Rápidamente ganarás nivel y podrás pasar a tablas más cortas.

Paso 3: Use un traje de neopreno y use protector solar

Vale, ponerse un traje no es lo más obvio que se puede hacer. Pero no es peor que quitárselo. En cualquier caso, dado el tiempo que puede pasar en el agua, es mejor estar bien protegido. Ya sea contra el frío o el sol, cada vez más surfistas eligen el traje. Va de la mano con el protector solar para proteger las zonas que quedan descubiertas. No querrás que tu placer naciente se convierta en cáncer de piel.

Paso 4: Encontrar una ola

“En primer lugar, hay que detectar una ola”, explica Machado. Aunque es difícil predecir qué ola será perfecta, llegan globalmente a intervalos de 10 a 15 segundos. Si las condiciones climáticas hacen que estos datos sean contradictorios, confíe en sus instintos. “Dependerá de ti decidir qué ola quieres tomar”, dice. Nade frente a las olas hasta el lugar deseado.

Paso 5: Tome la ola

Gira hacia la orilla, vuelve a la ola y empieza a nadar. Dependiendo del tiempo y de las mareas, las olas no tendrán el mismo comportamiento. Machado explica que en marea alta, las olas no se romperán, rodarán hasta la playa y se estrellarán. En este tipo de olas se llega rápidamente a la playa. En marea baja, el agua es menos profunda a medida que sales de la ola, lo que también define dónde romperá la ola, que es exactamente donde tienes que estar para surfear la ola. Primero, puedes surfear la espuma.

Paso 6: Levántese si puede, pero esté preparado para caer

Es mejor entrenar primero en la arena antes de intentarlo en el agua. La mayoría de los instructores te enseñarán de esta manera. Porque es cierto que te vas a caer. Imagina que tu tabla está partida por la mitad en el centro a lo largo de toda su longitud. Para levantarte, te empujaras a ti mismo, luego empujarás sobre tus piernas y finalmente rotarás tu cuerpo.

Un pie colocado en el centro de la tabla, en la línea imaginaria y el otro pie cerca de la parte posterior de la tabla. La mayoría de las tablas tienen un área donde el anclaje del alerón es visible, apunte a la parte delantera de esta área.

Una vez en posición (en el agua), mantenga los pies firmemente sobre la tabla, las rodillas dobladas y los ojos hacia donde quiere ir, mientras se asegura de que nadie esté en su camino. Para empezar, surfear cada ola en línea recta (yendo directo a la orilla), es ciertamente una forma más lenta de surfear una ola para comenzar.

Paso 7: ¡Repita, una y otra vez, una y otra vez!

Deje que sus instintos hablen por sí mismos. Cuando empiece a sentirse un poco más cómodo, evite calcular en exceso cada paso. Siempre y cuando se respete la seguridad y se respeten las normas inherentes al surf, se puede dejar que el cuerpo hable por sí mismo. Siente las olas, encuentra el equilibrio y suéltalo. Disfrutarás cada vez más. No dudes en ir a surfear en invierno tampoco!.

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